
"El primero está atado a un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas", dijo Melquíades el gitano en "Cien Años de Soledad". Cada historia en este blog es una de esas hormigas, el final de otros Buendía que aparecen aquí con otros nombres, otras vidas, porque cada cual tiene su Macondo particular... aunque las hormigas que nos coman sean, al final, las mismas.
31.8.08
Acabo de oírlo

20.8.08
A Mandy 2 (Cosas que nunca te debí)

Con toda la humildad y humanidad de la que fui capaz, te pedí perdón por mis errores.
Siempre pensé que eran errores mutuos, pero asumí mi parte y nunca demandé la tuya.
Intenté seguir adelante, borrarlo todo y recompensarte.
... Y las cosas se dieron cruelmente la vuelta.
De repente fuiste tú quien pensó que la indestructible era yo.
Que podías golpear una y otra vez sin que se rompiera nada en mí.
Confundiste bondad con estupidez.
Paciencia con falta de orgullo.
Tolerancia con incapacidad de aprender.
Dignidad con acoso.
Valentía con molestia.
Tristeza con hastío.
Nunca te debí ser un instrumento sin vida propia para entretenerte.
Nunca te debí tener que tragarme las palabras que se me agolpaban en la garganta.
Nunca te debí tener que aguantar los golpes a mi dignidad cuando te aprovechabas de mi amistad a falta de algo mejor.
Siento no ser todas esas cosas vacías que prefieres antes que mi compañía.
Siento tener algo en la cabeza que me haga pensar.
Siento tener algo en el corazón que me haga sentir.
Siento ser capaz de ser una amiga incondicional.
Siento haberte querido tanto.
Siento haberte visto como alguien especial.
Siento haberte entendido.
Siento haberte escuchado.
Siento haberte apoyado.
Siento haber querido que las cosas te mejoraran.
Siento haber llorado cuando todo te fue mal.
Siento haber sido capaz de leer tu mente...
Y siento haber sentido tantas cosas buenas porque fue lo que te alejó.
En lugar de agarrarme con ganchos de hierro... dejaste de valorarme.
Hasta que me rompí.
Tú no me necesitas a mí.
Tú buscas algo tan vacío, que nunca seré capaz de ofrecértelo.
... Y mira si era grande el amor que te tenía, que sentí no poder ser la persona más vacía del mundo para que no me cambiaras nunca por nadie.
(Nunca te debí estar tan triste como ahora).
18.7.08
A Mandy (Cosas que nunca me debiste)

Y nunca me lo dijiste.
15.7.08
Series de entonces (I)


EL GRAN HÉROE AMERICANO




V

14.7.08
Series de entonces (II)
EL COCHE FANTÁSTICO
La serie exhibió el primer capítulo en el año 1982, aunque en España comenzó más tarde. Se pasó en concreto entre los años 1984 y 1988.
Protagonizada por David Hasselholf, trataba sobre Michael Knight, un defensor de la justicia humana y social, justicia que intentaba llevar a cabo a bordo de su Pontiac Firebird, llamado KITT (Knight Industries Two Thousand). Trabajaba a las órdenes de Devon Mills, un hombre cultísimo y muy elegante, con pinta de inglés, protagonizado por un actor muy elegante (que siempre me recuerda a Michael Caine), Edward Mulhare.
Al comienzo de la serie, Michael Knight no era la persona en quien se convirtió luego. Era un joven al que hicieron la cirugía y le dieron una nueva vida. La serie tuvo 90 capítulos. Cuatro veranos compartiendo sobremesa con Michael, KITT y Devon. La ponían a diario y se ventilaban una temporada completa en menos que cantaba un gallo.
Hace poco estrenaron una película en TVE donde David Hasselholf aparecía como el padre del conductor actual de KITT, pero ya se sabe: desde la perspectiva de la infancia, algunas cosas son insuperables.
Venga, meto el Turbo Boost y pasamos a la siguiente serie...

LA FUGA DE LOGAN
No me pregunten por qué, pero esta serie me daba un mal rollo que no consigo explicar. Yo tenía 11 años cuando la pusieron en televisión. La vi entera, cierto. Pero me dejaba un mal cuerpo... me desesperaba. Era extrañamente sombría. Al menos así lo sentía yo cuando la vi.
Se desarrollaba en una sociedad de las que se llaman en ciencia ficción "post-apocalíptica", parecida al tipo de películas como Mad-Max, Waterworld, etc, encuadres históricos que no me llaman nada la atención. Aunque en "La Fuga de Logan" la cosa era más futurista, espacial.
En esa sociedad se mataba a las personas al cumplir los 30 años. Logan es uno de los "policías" encargados de esas funciones poco humanas. Cuando se acerca a esa edad, decide huir en busca de un lugar llamado "El Santuario", junto a una chica (que no falte) y un androide llamado Rem, interpretado por Donald Moffat, al que reconocerán en la foto que he puesto para ilustrar este párrafo. Fue la primera vez en mi vida que oí la palabra "androide". No puedo decirla sin pensar en Rem.
A mi hermano y a mí nos encantaba el vehículo en que viajaban en su aventura: una especie de tanque que, al ponerse en marcha, se elevaba ligeramente del suelo.
Hay gente que no recuerda la serie, pero para mi hermano y para mí es una de las imprescindibles en nuestros recuerdos televisivos.
La crítica no la dejó en muy buen lugar en cuanto a adaptación de la novela en que se basada, pero sí la alabó por los medios y técnicas de rodaje. Tal vez intente verla de nuevo.

LUZ DE LUNA
Ya tenía yo 14 años cuando TVE puso esta serie de detectives. La interpretaban Bruce Willis y Cybill Shepherd. La historia, la típica: hombre y mujer comparten negocio (en este caso una agencia de detectives) y entre tramas detectivescas y comedia, nos aguantábamos la tensión sexual entre los protagonistas desde que empezaba la serie hasta que acababa. Tras ellos vino Remington Steele, una copia de "Luz de Luna" y con el mismo éxito, increíblemente. Sería por Pierce Brosnan (Piercito, como lo llamo yo). El tema musical, como ocurrió con el de "Miami Vice" también se vendió muy bien y entró en las listas de éxitos de entonces.

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS
La historia narraba la realidad de Estados Unidos entre los años 1968 y 1973 a través de la voz ya de mayor de Kevin, que lo contaba todo con una nostalgia pero que muy bien lograda. La voz en inglés era la de Daniel Stern, para quien no lo conozca por su nombre, es el ladrón rubio graciosísimo de "Solo en Casa". (Quiero hacer un inciso sobre Stern en esa película: si la vuelven a ver, busquen la escena donde Culkin le pone una tarántula sobre la cara y escuchen el grito. Es el grito, para mí, mejor logrado por un hombre en el cine. Aún me río de recordarlo. En la versión en castellano no fue doblado, ni creo que en ningún idioma hayan logrado doblarlo tan bien como en la versión original. GENIAL)
Obviamente, nuestro "Cuéntame cómo Pasó" es una adaptación descarada de la serie que conquistó a medio mundo.
Otra serie con un tema musical famosísimo, que ya existía, eso sí. Pero al menos para mí es imposible escuchar el tema, la versión de Joe Cocker, sin pensar en la serie.
Por cierto, el actor que hacía de Paul Pfeiffer, Josh Saviano, ni se quitó dos costillas para practicarse felaciones a sí mismo, ni es Marylin Manson.
El resto de los protagonistas principales los interpretaban Fred Savage, el tierno Kevin Arnold, y Danica McKellar, la preciosa Winnie Cooper. La vi recientemente en unas fotos actuales y menudo bellezón, la mujer.
Comenzó en 1985 y la protagonizaba Richard Dean Anderson. Se basaba en el triunfo sobre los malos a través sólo de la inteligencia, sin el uso de armas. Creo que creó cierta incomodidad en el ejército de los Estados Unidos, que la tacharon de antimilitar, al menos eso leí. McGyver sólo llevaba en su mochila una navaja suiza con la que se las arreglaba para construir sus inventos con los que ganaba todas las batallas, pero sin matar a nadie, principla filosofía de la serie. Como dato curioso, McGyver odiaba el golf, por no encontrarle sentido.
Estuve buscando hace poco información sobre la serie, por curiosidad y vi que se había exhibido en las televisiones de 60 países, entre ellos Trinidad y Tobago, Eslovenia y sitios por el estilo, del todo exóticos y que uno no se imaginaría nunca porque, al menos yo, nunca pensé que la serie hubiese sido un éxito tan grande en tantos lugares, sinceramente.
CANCIÓN TRISTE DE HILL STREET
También con una canción de cabecera que quedó en todos los oídos de quienes vieron la serie, empezó a emitirse en 1981. Me parece que al menos hasta 1983 no llegó a emitirse en España.


Prometo seguir recordando más series, aunque algunas no sean tan antiguas como éstas. La próxima entrega de estos recuerdos será "Series de entonces: las nuestras", que también en España se produjeron series de gran calidad.
Todo esto es algo que siempre apetece rememorar. También en TV, cualquier tiempo pasado fue mejor...
(Mis padres pocas veces me castigaron sin salir a la calle a jugar con mis amigas. Mi peor castigo fue siempre prohibirme ver la tele. Me sabía la programación hora a hora. No era una niña alienada por la caja tonta. Me gustaba ver lo que me enseñaba algo o lo que me divertía. Que yo he sido una callejera de toda la vida, no lo negaré nunca. Bendito tiempo aquél en que la televisión divertía o educaba sin dañar).
TO BE CONTINUED... (En inglés, un guiño a nuestras series)
4.7.08
A cada cosa su nombre. Tu nombre para todas las cosas
(Del lat. corruptus).
Dañado, perverso, torcido.
perverso, sa.
(Del lat. perversus).
Sumamente malo, que causa daño intencionadamente.
abuso.
(Del lat. abūsus).
Infidelidad consistente en burlar o perjudicar a alguien que, por inexperiencia, afecto, bondad o descuido, le ha dado crédito.
manipular.
(Del lat. manipŭlus)
Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares.
dañar.
(Del lat. damnāre).
1.Causar detrimento, perjuicio, menoscabo, dolor o molestia.
2. Maltratar o echar a perder algo.
mentir.
(Del lat. mentīri).
1. Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa.
2. Inducir a error.
3. Fingir, aparentar.
extorsionar.
Causar trastorno, daño o perjuicio.
desengaño.
1. Conocimiento de la verdad, con que se sale del engaño o error en que se estaba.
2. Efecto de ese conocimiento en el ánimo.
3. Lecciones recibidas por experiencias amargas.
decepción.
(Del lat. deceptĭo, -ōnis).
Pesar causado por un desengaño.
desamor.
1. Falta de amor o amistad.
2. Enemistad, aborrecimiento.
subestimar.
Estimar a alguien o algo por debajo de su valor.
humillar.
(Del lat. humiliāre).
1. Herir el amor propio o la dignidad de alguien.
2. Dicho de una persona: Pasar por una situación en la que su dignidad sufra algún menoscabo.
defraudar.
(Del lat. defraudāre).
Frustrar, desvanecer la confianza o la esperanza que se ponía en alguien o en algo.
¡Cuántas palabras podrían resumirse con sólo decir tu nombre!
Yo confiaba en ti...
confiar.
(Del lat. *confidāre, por confidĕre).
Depositar en alguien, sin más seguridad que la buena fe y la opinión que de él se tiene, la hacienda, el secreto o cualquier otra cosa.
triste.
(Del lat. tristis).
1. Afligido, apesadumbrado.
2. Doloroso, enojoso, difícil de soportar.
30.6.08
PUDIMOS

29.6.08
Las reglas del juego

28.6.08
Triángulos perfectos
Hubo un tiempo en que la amistad era pura, fácil.
Hubo un tiempo en que uno pensaba que los amigos estarían ahí para siempre, contra viento y marea.
Hubo un tiempo en que dos era la ausencia de otro y tres nunca fue multitud.
Hubo un tiempo en que la figura más perfecta del mundo era el triángulo. Equilátero. No importaba de qué lado lo miraras: sus lados eran iguales.
Hubo un tiempo en que todo parecía perfecto y eterno.
Hubo un tiempo en que podíamos vivir de sueños comunes, aunque supiéramos que no los íbamos a cumplir.
Hoy es momento de recordar que aquello existió de verdad. Que por una vez existió el triángulo más perfecto del mundo y que yo fui uno de sus lados.
Donde el orden alfabético perdió su nombre y el miedo a la verdad

Amistad.- Dícese de la alucinación sufrida por un individuo en estados ebrios o de necesidad que consiste en confiar secretos y estados de ánimo positivos o negativos a otras personas que acaban traicionando al individuo que sufre dicha alucinación.
Amor.- Dícese de la alucinación recíproca cíclica sufrida por dos individuos en estados de necesidad que consiste en confiar ciegamente en el otro. Estas alucinaciones vienen acompañadas de fuertes estados de deseo sexual meramente temporales que, al acabar, acaban también con la alucinación. Suelen quedar restos reconocibles en la necesidad del otro, aun cuando la alucinación haya pasado. Pero quien lo sufre sólo padece un síndrome de abstinencia que se renueva cuando la alucinación se vuelca en otra persona.
Besar.- Traspaso de saliva y virus de una boca a otra, como preliminar del acto sexual. Hay quien realiza el traspaso basándose en el amor. (ver "amor")
Esperar.- Acción de perder el tiempo en pos de algo que nunca va a llegar.
Conclusión.- Aplícase al justo momento en que un individuo está hasta los cojones de pensar.
Superación.- Dícese de la breve tregua que se da a sí mismo un individuo para coger aliento y volver a revolcarse en su propia mierda a la mínima oportunidad.
Decepción.- De variable duración, dícese de la circunstancia en que un individuo logra ver la realidad sin nungún tipo de amortiguación artificial.
Promesa.- Dícese de la frase pronunciada en falso con el fin de callar o tranquilizar a otro o a uno mismo. El nivel de la falsedad por lo general es directamente proporcional al nivel de lo prometido.
Encoñamiento.- Gravísima alteración que consiste en transformar una realidad en otra totalmente diferente. Por lo general, quien padece el encoñamiento pierde cualquier facultad de razonamiento cabal y un adormecimiento de los sentidos que impide la llegada de sensaciones negativas de cualquier tipo. Cuando la alteración pasa, deja como secuelas grandísimos arrepentimientos, impedimento de autocomprensión y promesas de no volver a sufrir dicha alteración. (ver "promesa")
Apoyo.- Acción de fingir entender y acompañar a alguien con el fin de cobrarle el favor con intereses. Aunque puede ocurrir que uno se quede esperando a que se le devuelva. (ver "esperar")
Aprendizaje.- Proceso por medio del cual el individuo cree haber escarmentado de sus errores hasta que se presentan problemas nuevos, comenzando el proceso nuevamente. En la mayoría de las circunstancias, el proceso no se ha dado en absoluto, creyendo el individuo que ha superado el obstáculo, hasta que se vuelve a presentar y vemos lo falso del proceso anterior. (ver "superación")
Principios.- Lista imaginaria mental que uno dice respetar o cumplir con el fin de no mostrarse como el ser sin escrúpulos que es ante los demás. Basta con estímulos sexuales o económicos para descubrir la inexistencia o, en su defecto, la fragilidad de los mismos.
Dignidad.- Recurso de autodefensa en que un individuo se refugia cuando cree que ya se ha arrastrado lo suficiente. Este mecanismo de defensa suele aparecer en frases tales como "¿crees que no tengo dignidad?", sabiendo el propio individuo que, efectivamente, carece totalmente de ella, pero que debe intentar que el otro crea la posee. En realidad es sólo un espejismo dirigido hacia los demás. Tras intentar lograr por todos los medios algún fin que no se ha logrado, se finge renunciar a él, refugiándose en la susodicha dignidad y principios. (ver "principios")
Firmeza.- Cualidad de lo firme. Como las decisiones tomadas por un individuo sin visos de cambio, a las que les basta un pequeño estímulo para que varíen.
Decisión.- Intención inicial de realizar un acto u omitir otro. Como la firmeza, es muy susceptible a cambios al mínimo estímulo externo. Pueden entrar en juego para su conservación la promesa y los principios. (ver "promesa", "principios")